Siempre hay alguien en nuestra compañía que sabe exactamente cuando la hora llega, es decir, se asegura de que las manecillas estén realmente dando vueltas – nuestro relojero Peter Liedtke.
En la foto podéis verle trabajando. Exige los más altos niveles de concentración y un excelente ojo. En el interior de los relojes de cuarzo TeNo hay un movimiento de precisión suizo. Aquí le vemos justo en el momento en que acaba de conectar la esfera del reloj al movimiento. Seguidamente, las manecillas se fijarán al eje esperándolas en el movimiento. Sólo entonces se convierte en la pequeña obra maestra que será encajada en la caja del reloj de acero inoxidable.






